Los Boston Celtics perdieron en el TD Garden ante los Denver Nuggets este domingo (123-107) su segundo partido consecutivo, y han pasado de empezar la temporada con tres victorias en los cuatro primeros encuentros a situarse con el mismo número de triunfos como de derrotas. El encuentro ante los Nuggets dejó malas sensaciones tanto entre los aficionados como a los jugadores.
Isaiah Thomas ha sido el primero en alzar la voz para hacer autocrítica. El base All-Star de 27 años habló con el periodista Adam Himmelsbach, de The Boston Globe y le transmitió su preocupación sobre este dubitativo comienzo de temporada. Un equipo con el que muchos analistas contaban para pelear con los Cavaliers por el liderazgo de la Conferencia Este está perdiendo en casa y con claridad contra conjuntos menores y sin aspiraciones, como los Nuggets.
"Igual no somos tan buenos como pensábamos. Si no jugamos con urgencia no somos un buen equipo y eso es preocupante"
Thomas cree que los Celtics han sobreestimado sus capacidades esta temporada, y están afrontando los partidos con una actitud mucho más relajada, lo que está haciendo estragos sobretodo en su defensa. Si bien es cierto que las lesiones de Kelly Olynyk, Al Horford y Jae Crowder han podido afectar a la dinámica del equipo, pueden presumir de una de las plantillas más equilibrada de la NBA, lo que les garantiza poder seguir compitiendo a pesar de los imprevistos.
La llegada este verano de Al Horford en la agencia libre parecía que podría llevar a un equipo que la pasada temporada consiguió 48 victorias al siguiente nivel, pero de momento ese paso en la evolución del proyecto se esta haciendo esperar.
La sensación que dejaron este domingo ante los Nuggets fue muy pobre, sobretodo en defensa. Danilo Gallinari y Emmanuel Mudiay hicieron lo que quisieron y más. Todavía es muy pronto para sacar conclusiones precipitadas, pero estos Celtics no carburan (de momento).