Anoche, cuando Philadelphia 76ers iba ganando de 26 puntos a los Minnesota Timberwolves, muy pocos eran, por no decir ninguno, los que hubieran apostado por que el partido se iba a decidir sobre la bocina. Pero eso fue exactamente lo que pasó y el gran protagonista fue Robert Covington.
Los Minnesota Timberwolves fueron capaces de remontar tan abultado resultado, y gracias a un triple de Ricky Rubio, el único del partido, pusieron el empate a 91 faltando 1,6 segundos para el final.
En ese momento todo parecía destinado a resolverse en la prórroga, pero una buena jugada de pizarra de Brett Brown y el despiste defensivo de los Minnesota Timberwolves permitió a Robert Covington anotar sobre la bocina la canasta de la victoria para Philadelphia 76ers.