Finalizamos nuestro análisis del primer ecuador de la temporada NBA en el Oeste con el repaso de lo que ha sucedido en la División Suroeste, en la que San Antonio Spurs y Houston Rockets están arriba, Memphis Grizzlies asentado en los playoffs y New Orleans Pelicans y Dallas Mavericks con récord negativo y con la necesidad de mejorar.
SAN ANTONIO SPURS:
Se retiró este verano Tim Duncan, pero eso no ha significado que Gregg Popovich y compañía hayan dejado de ganar. Como era de esperar el liderato en el juego y a nivel de vestuario lo ha cogido un Kawhi Leonard que sigue creciendo a pasos agigantados, y que ya está asentado como una de las grandes estrellas de la NBA.
La llegada de Pau Gasol sirvió para ocupar el hueco dejado por Tim Duncan, y aunque al español le ha costado un poco integrarse en los sistemas de los San Antonio Spurs, da la sensación de que se está guardando lo mejor para los momentos de la verdad, aunque la lesión que ha sufrido puede ser un contratiempo a tener en cuenta.
Por lo visto hasta ahora parece ser uno de los pocos equipos que puede suponer una amenaza seria para Golden State Warriors, sin obviar que parecen estar todavía un escalón por debajo de los actuales subcampeones.
Lo mejor: El paso definitivo que ha dado Kawhi Leonard, un trabajador nato, para pasar a ser el líder y una estrella consolidada dentro de la NBA. Da la sensación de que todavía no han mostrado todo su potencial y que se guardan algo para los playoffs.
Lo peor: Les está costando entrar en los partidos y no es nada raro verles perder los partidos al descanso, y aunque casi siempre voltean la situación, les ha costado alguna que otra derrota. El otro punto negativo es la lesión de Pau Gasol.
HOUSTON ROCKETS:
Muchas eran las dudas que había en torno al proyecto con la llegada de Mike D´Antoni al banquillo tejano, pero lo cierto es que por lo visto en este primer tramo de la temporada ha sido todo un acierto. La plantilla ha sabido comprender a la perfección el estilo del entrenador, ya que sus sistemas de juego les van como anillo al dedo.
Mención aparte merece la temporada de James Harden, un jugador que está en plena madurez deportiva y que es el capitán de los Rockets. La Barba dirige al equipo, reparte juego y anota, es decir, es el alfa y el omega de los esquemas de Mike D´Antoni.
Será interesante verles cuando lleguen los playoffs, ya que hay algunas dudas de que sean capaces de responder como hasta ahora. Pero lo que es seguro es que es uno de los equipos más atractivos de ver.
Lo mejor: El nivel de James Harden, un jugador que está siendo capaz de disputar con Russell Westbrook y su promedio de triple-doble, el premio de MVP. Y tampoco podemos dejar de destacar el juego tan atractivo que practican los tejanos, un equipo que nunca especula y que siempre busca la canasta rápida.
Lo peor: Existe una gran dependencia de James Harden y como él falte van a tener un verdadero problema. Además es un equipo que vive por el triple, y por lo tanto cuando no entran muere. Por último está las dudas que genera su juego interior, aunque Capela, Harrel y Dekker han dado un importante paso adelante.
MEMPHIS GRIZZLIES:
Ha habido cambio de entrenador, pero eso no significa que los de Tennessee hayan perdido su esencia como equipo. De una manera u otra siempre acaban compitiendo, y aunque han cambiado en algunos detalles continúan siendo ese equipo correoso contra el que nunca te quieres enfrentar.
Por desgracia las lesiones les han seguido golpeando en este inicio de temporada, especialmente a Mike Conley y a Chandler Parsons, principal fichaje del verano y que está siendo un fracaso. Eso sí, se han encontrado con un Marc Gasol que ha alcanzado otra dimensión y que ahora también es una amenaza exterior.
Su presencia en los playoffs es una apuesta segura, pero aun así da la sensación de que no van a llegar mucho más lejos de la primera ronda, ya que están dos o tres escalones por debajo de los grandes del Oeste.
Lo mejor: El liderazgo de un Marc Gasol que está en su mejor temporada de toda su carrera, y que parece haber dejado atrás los problemas físicos que tanto le golpearon en el pasado, especialmente la pasada temporada.
Lo peor: El fichaje de Chandler Parsons, que firmó en verano por 94 millones de dólares por 4 temporadas y que ha resultado ser un fracaso hasta el momento, ya que no está siendo la amenaza ofensiva y exterior que de él se esperaba.
NEW ORLEANS PELICANS:
Su temporada arrancó con un Anthony Davis a nivel de MVP, aunque el resto de sus compañeros no seguían su ejemplo. La primera victoria no llegó hasta su noveno partido, pero tras la vuelta de Jrue Holiday el equipo pareció enderezar el rumbo y encontrar la senda del triunfo. Eso sí, aquella reacción no acabó de concretarse del todo y ahora los Pelicans se han quedado un poco en tierra de nadie, aunque siguen teniendo más o menos a tiro la octava plaza del Oeste si logran una buena racha de resultados.
Lo mejor: La presencia de un Anthony Davis que ya es toda una estrella de la NBA y que ha evolucionado de manera considerable en todas las facetas del juego, convirtiéndose en un jugador total e imposible de parar cuando está a su mejor nivel.
Lo peor: Las constantes lesiones de Anthony Davis y la sensación de que la franquicia no está sabiendo construir el proyecto adecuado para que esté a la altura de su gran estrella...y si sigue así se puede acabar hartando.
DALLAS MAVERICKS:
Desde el principio se percibía la sensación de que estos Mavericks no tenían un proyecto sólido para esta temporada, y la lesión de Dirk Nowitzki a principio de campaña acabó de confirmar esas sensaciones. Durante mucho tiempo de lo que llevamos de temporada han sido el peor equipo del Oeste y aunque en las últimas semanas han subido algo su nivel y las victorias están llegando con algo más de frecuencia, parece difícil que estos Mavs puedan estar en los playoffs en el mes de abril.
Lo mejor: Difícil señalar algo que realmente sea positivo en este equipo, así que nos vamos a quedar con el rendimiento de Harrison Barnes, que está demostrando que en los Golden State Warriors estaba siendo tapado por Curry, Thompson y Green.
Lo peor: Son muchas las cosas en este apartado, pero lo más destacado son las muchas lesiones que han sufrido y el hecho de no tener un proyecto sólido para los próximos años, por lo que Mark Cuban deberá solucionar muchas cosas.