Los Philadelphia 76ers siguen aquejándose de problemas de lesiones en su vestuario. Joel Embiid sigue sin fecha para regresar a las canchas después de que su pequeño desgarro en el menisco de su rodilla izquierda siga sin evolucionar favorablemente. Los médicos del equipo creen que no necesita cirugía, pero han estimado que estará fuera de las canchas por un periodo de tiempo indeterminado.
Inicialmente, la lesión del pívot de 22 años fue diagnosticada como una contusión ósea, pero a principios de febrero se reveló que en realidad existía una pequeña fractura en el menisco. Embiid solo ha disputado un partido desde el pasado 20 de enero y tuvo que perderse el partido de novatos y jugadores de segundo año del All-Star por este mismo motivo.
El favorito para coronarse como Novato del Año ha estado jugando durante toda la temporada con restricción de minutos, lo que le puede haber pasado factura a la hora de querer exprimirlos al máximo. En cualquier caso, su impacto en el equipo, tras dos años perdidos recuperándose de sendas fracturas en su pie, está siendo muy positivo tanto para la franquicia como para los aficionados, que vuelven a tener esperanza tras cuatro años en el fango. De hecho, en febrero han encadenado 6 victorias en casa por primera vez en cinco años y siguen con balance positivo en este 2017 (14-12).
Será una buena oportunidad para que Brett Brown de mas minutos -y visibilidad- a Jahlil Okafor, a quien querrán mover en el mercado el próximo verano.
Los promedios de Embiid esta temporada son de 20,2 puntos, 7,8 rebotes, 2,1 asistencias, 0,9 robos de balón y 2,5 tapones en apenas 25,4 minutos por partido.