Después de varios años arrastrándose por las catacumbas de la NBA, parece que los Sixers afrontan el futuro con optimismo y entusiasmo, después de haber cosechado la tercera selección del próximo Draft en la Lotería celebrada este martes. El dueño de la franquicia, Josh Harris, ha querido agradecer a Sam Hinkie, artífice de todo el proceso, el haber realizado el trabajo sucio durante estos difíciles años.
Hinkie fue despedido para contratar a Bryan Colangelo el pasado verano, como punto y final de una etapa negra en la que por otro lado se ha conseguido rejuvenecer una plantilla que ahora tiene mucho talento y mira al futuro con una perspectiva mucho más optimista.
Harris ha querido dejar patente que agradece a Hinkie haberse manchado las manos durante los últimos años, de alguna manera reconociendo que han estado haciendo tanking, algo que solo el comisionado Adam Silver no es capaz de ver a estas alturas.
"Voy a mandarle un beso muy grande esta noche cuando le escriba"
Los Sixers nunca ganaron ,más de 19 partidos en una temporada con Sam Hinkie como presidente.