Los Philadelphia 76ers podrían cerrar la renovación de Joel Embiid antes de que empiece la última temporada de su contrato actual. Según ha desvelado el Bucks County Courier Times, en la franquicia de Pensilvania están seguros de que su figura es irremplazable y tienen fe en que por fin el pívot de 22 años pueda completar una temporada sin lesiones de larga duración, por lo que estarían preparando una oferta de 100 millones y cuatro años para retenerle como eje del 'proceso' que él mismo bautizó.
En sus tres primeros años en los Sixers, Embiid solo ha podido jugar 31 partidos de 246 posibles. Dos fracturas en su pie le mantuvieron de baja durante sus dos primeras temporadas en la NBA, entre 2014 y 2016, y por fin la pasada temporada pudo debutar dejando sensaciones muy buenas, aunque a las limitaciones del equipo médico de la franquicia -no pudo jugar partidos back to back- y las restricciones de minutos correspondientes se le sumó una lesión en el menisco que le dejó en el dique seco desde febrero hasta final de la temporada.
No obstante los Sixers confían en Embiid, al que ven como la piedra angular de su nuevo proyecto. Su carácter, talento y capacidades físicas mientras ha estado en la cancha son dignas de mención, y no en vano se quedó a muy pocos votos de ser seleciconado como pívot titular del Este en el All-Star Game de 2017.
Para la franquicia Embiid es incluso más importante para el devenir futuro que los últimos números 1 del Draft de 2016 y 2017, Markelle Fultz y Ben Simons.
Su impacto en el juego de los Sixers la pasada temporada fue sorprendente, y si las lesiones y los médicos le hubieran dejado jugar 12 ó 13 partidos más, se habría proclamado como Novato del Año sin demasiadas dificultades. Con el en la cancha su equipo tuvo un índice defensivo de 99.1 puntos recibidos, mientras que sin él ascendía a 108,1. Sus promedios totales ascendieron a 20,2 puntos, 7,8 rebotes, 2,1 asistencias, 0,9 robos y 2,5 tapones en solo 25,4 minutos por partido.