Una de cal y otra de arena. Así ha comenzado la temporada de Lonzo Ball, flamante número 2 del pasado Draft y seguramente el rookie que más interés mediático despierta de la actual camada. Y es que si el debut del de Los Angeles Lakers contra Houston Rockets fue gris, ayer, en su segundo partido oficial en la NBA, se pudo desquitar al firmar su primera gran exhibición.
Nada más y nada menos que 29 puntos, 11 rebotes y 9 asistencias hizo Lonzo Ball, que se quedó de esa manera a un solo pase de canasta de lograr su primer triple-doble en la NBA. Una actuación que fue la clave para que Los Angeles Lakers se llevaran la victoria por un ajustado 130-132 de la pista de los Phoenix Suns.
Lonzo Ball estuvo en pista un total de 37 minutos en pista, en los que firmó esos 29 puntos, 11 rebotes y 9 asistencias con una tarjeta de tiro de 8 de 18 en tiros de 2 (44,4%), 4 de 9 en triples (44,4%) y 1 de 2 en tiros libres (50%). Por contra, en el debe de ex de UCLA aparecen las 4 pérdidas de balón y algunas acciones precipitadas, algo que deberá mejorar. Eso si, Ball se convierte en el jugador más joven en la historia de la NBA que firma una actuación de más de 21 puntos, 8 rebotes y 8 asistencias.
Además de la actuación de Lonzo Ball, en los angelinos brillaron Brandon Ingram (25 puntos) y Brook Lopez (19 puntos y 11 rebotes), sin olvidarnos de la importante aportación desde el banco de Jordan Clarkson (17 puntos) y el rookie Kyle Kuzma (15 puntos), que se sigue confirmando como uno de los candidatos a ser el robo del Draft 2017. En las filas de Phoenix Suns, que estuvo cerca de dar la vuelta al partido en los último minutos (hubiera forzado la prórroga si Warren hubiera anotado los tiros libres finales), el mejor fue Devin Booker, que también rozó el triple-doble al firmar 25 puntos, 11 rebotes y 8 asistencias.