La última temporada de los Phoenix Suns fue un auténtico desastre. Despidieron a su entrenador al tercer partido, una de sus dos estrellas (Bledsoe) pidió el traspaso a las primeras de cambio y fueron el peor equipo en victorias de la NBA.
Pero este verano se han puesto las pilas y parece que quieren recuperar el nombre que tuvieron en la época de Nash y Stoudemire. La primera piedra se puso con el fichaje del entrenador Igor Kokoskov. El campeón del último Eurobasket con Eslovenia imprimirá al equipo esa competitividad europea que tanto se echa de menos en la franquicia de Colorado.
A la gran figura del equipo y futuro All-Star, Devin Booker, se unen las elecciones en el draft de DeAndre Ayton en el puesto nº1 y Mikal Bridges en el 10º puesto. La pareja Booker- Ayton puede causar sensación, y ya se renombran como los nuevos Kobe- Shaq. Las incorporaciones de Ariza y Ryan Anderson sumarán esa experiencia y gen ganador que tanta falta hace en la plantilla.
Hard work and dedication --
— Phoenix Suns (@Suns) 26 septembre 2018
...sums up @DevinBook at Training Camp. pic.twitter.com/qgY99369Tb
Si Josh Jackson continúa con su progresión y TJ Warren se consolida como un gran anotador secundario (19,6 puntos en la 2017-18) los Suns pueden formar un excelente quinteto compuesto por: Booker -Jackson - Warren - Ariza – Ayton Con esto no digo que los Suns vayan a clasificar a playoffs, ni mucho menos, pero ya han conseguido construir algo con lo que ilusionarse, una idea común, un proyecto.
Los problemas para Phoenix llegan en la posición de base. Seguramente acabarán fichando a uno, pero no de primer nivel de la NBA. En defensa también tienen un mundo por mejorar. El año pasado tuvieron el peor rating defensivo de los 30 equipos (113,3 ppp) y protagonizaron algunas jugadas bochornosas por el pasotismo de los jugadores.