Los Minnesota Timberwolves y Tom Thibodeau han pasado un verano que será inolvidable para ellos, y no especialmente para bien. Jimmy Butler y Karl-Anthony Towns han sido los dos principales focos que los dirigentes de la franquicia han querido resolver cuanto antes.
El tema de KAT se finalizó más o menos pronto. El pívot renovó por el máximo y un contrato de 5 años de duración, blindando así su compromiso con Minnesota. Por otra parte, el culebrón de la salida de Jimmy Butler es algo que a día de hoy sigue estando pendiente.
El propio Butler comunicó al equipo su intención de abandonarlo esta misma temporada para cambiar de aires, aunque en 2019 se vaya a convertir en agente libre sin restricciones. La extensión de contrato por lo tanto quedaba por descartada, y Thibodeau ha decidido no contar con él hasta que todo se resuelva.
Para empezar, Jimmy Butler no jugó ni un minuto en la victoria de los Timberwolves contra Golden State Warriors. Y además, para alegría del entrenador, todos los jugadores mostraron un gran nivel tanto a nivel individual como a nivel colectivo.
We signed @ATolliver44 to shoot threes.
— Timberwolves (@Timberwolves) 30 de septiembre de 2018
He did that (5-10, 15 pts.) and dished out a couple nice assists in last night's win! pic.twitter.com/5EVsmIxSXf
Jeff Teague (17), Derrick Rose (16) y Anthony Tolliver (15) fueron los únicos jugadores de Minnesota que superaron la barrera de los 15 puntos. Además, Karl-Anthony Towns se mostró muy sólido aunque sin sobresalir mucho, con 12 puntos, 6 rebotes1 1 asistencia y 2 tapones. Andrew Wiggins también metió más de 10 puntos, en concreto 11. Conclusión, jugaron como un equipo y ganaron nada más y nada menos que a los campeones de la NBA.
Gran parte de la culpa la tiene Thibodeau, que aunque se haya ganado algo de mala fama en el mundo de la NBA clasificó el año pasado a los Timberwolves a playoffs por primera vez y ha sabido gestionar un vestuario que ha destacado por las tensiones internas.