Con su victoria de ayer en Philadelphia, los Boston Celtics volvieron a demostrar que se crecen en las grandes ocasiones. El equipo de Brad Stevens venía de dejarse remontar una ventaja de 28 puntos por los Clippers el pasado sábado, y se enfrentaba a unos Sixers pletóricos tras el fichaje de Tobias Harris y con la vitola de favoritos para ganar el Este.
Pues bien, Boston sacó su orgullo verde y volvió a vencer a Phila, como viene siendo habitual en los últimos tiempos. El partido recordó mucho a la eliminatoria de playoffs del año pasado, que ganaron los Celtics por 4-1 dando un recital de defensa y juego colectivo.
Jugadón desde la defensa de los #celtics #nba ☘️ pic.twitter.com/dddLOVBanB
— Enrique Corbella -- (@ecorbella) 13 de febrero de 2019
Ayer Boston, sin su estrella Kyrie Irving, fue más equipo que nunca. Los Celtics salieron muy concentrados y consguieron llevar el partido a su terreno bajando el ritmo y frenando las transiciones de los 76ers.
Al Horford se encargó de molestar a Joel Embiid, que acabó con los mismos puntos que el dominicano (23) y desesperado con el arbitraje. En ataque, Gordon Hayward asumió el papel de líder con 26 puntos y fue secundado por Morris (23) y Tatum (20).
En una noche grande como la de ayer, los Celtics dieron un golpe encima de la mesa y demostraron que, cuando quieren, son el mejor equipo del Este.
some things never seem to change... New Look Sixers, Same Old Result Vs. Longtime Nemesis Celtics via @forbes https://t.co/1hFUCKdwDM
— Jon Marks (@Hoopman09) 13 de febrero de 2019
Por su parte, los Philadelphia 76ers volvieron a chocar con su bestia negra. Los Sixers solo han ganado uno de sus últimos ocho enfrentamientos frente a Boston.
Una vez más, los de Brett Brown mostraron serios problemas en el ataque estático. Cuando Boston fue capaz de ralentizar el ritmo del partido y cerrarle los espacios a Simmons, el ataque local se atascó.
El partido le sirve a los Sixers de aprendizaje, y a nosotros, de aperitivo para lo que nos depara dentro de unos meses en los playoffs. Este año el Este está más igualado que nunca.