El mundo del baloncesto ha amanecido con la noticia de que Pau Gasol quiere seguir jugando una temporada más en la NBA. El veterano pívot español actualmente es agente libre, y asegura que está dispuesto a firmar con aquella franquicia que le ofrezca lo que quiere, constancia y oportunidad de conseguir minutos. Pero, ¿es acertada realmente la decisión de Pau, o debería retirarse de la liga?
Cuando un jugador pone el esfuerzo y las ganas por seguir compitiendo, y está seguro de poder hacerlo, no hay excusa alguna. Pero es cierto que la importancia y nivel del español han ido disminuyendo con el paso de las temporadas, y en ésta última es donde más se han podido observar sus carencias.
La llegada de Pau Gasol a Milwaukee Bucks tras ser cortado por San Antonio Spurs era un nuevo reto que el pívot, a sus 38 años, se ponía por delante. Quería volver a pelear por el anillo, y la franquicia dirigida por Mike Budenholzer le ofrecía esa oportunidad.
Free agent C @paugasol wants to return next season and says he's recovering well from left foot procedure. He tells ESPN: "My recovery from surgery has been smooth and I expect to be fully cleared for basketball activities in early August. I cannot wait to start training again."
— Adrian Wojnarowski (@wojespn) 1 de julio de 2019
Desde el principio, el propio Budenholzer no lograba dar con el esquema que supusiera tener a Gasol en pista el mayor tiempo posible. Solo podía participar en los llamados “minutos de la basura”. Posteriormente, la lesión le dejó KO para lo que restaba de temporada, no pudo jugar ni un solo minuto de los playoffs con Milwaukee.
En cuanto al juego individual, la NBA ha ido evolucionando con el tiempo, y ahora mismo un pívot con las características de Pau Gasol no es lo que se lleva en un equipo, y menos aún teniendo en cuenta su avanzada edad.
El prototipo de pívot actual se encuentra muchas veces abierto en el perímetro, y tiene que saber tirar triples. A algunas superestrellas como Joel Embiid, Marc Gasol o DeMarcus Cousins se les ha visto meter bastantes triples.
Otro punto clave es la velocidad. Ya no solo vale el físico, ahora para ser un pívot de clase mundial hay que saber driblar a los rivales e intentar penetrar a canasta. Esto se ve muy claro en Karl-Anthony Towns.
En definitiva, Pau podrá seguir todos los años que quiera siempre que esté dispuesto a ello. Pero a veces hay que saber cuándo hay que parar de estirar el chicle. Sea cual sea el equipo que quiera conseguir ficharle en la Agencia Libre, deberá trabajar específicamente con él para sacar el mayor rendimiento de sus actuales capacidades.