"Es un gran día". Así comenzaba hablando el ejecutivo de Utah Jazz Dennis Lindsey en una mesa de un casino de Las Vegas en el que se encontraba junto a los dos grandes fichajes del equipo de Salt Lake City esta temporada, Mike Conley y Bojan Bogdanovic.
Utah ha realizado algunos movimientos en su plantilla que hace que tenga un quinteto inicial de lujo con el que intentarán aspirar a todo la próxima temporada. Al menos eso piensa Conley:
"Creo que todos en el equipo vemos que estamos ante una gran oportunidad para tener esa aspiración. Todos queremos ganar un campeonato. Y, yo personalmente, es algo que he perseguido totda mi carrera y que he tenido algún año cerca pero no he llegado a conseguir".
Y explica por qué cree que pueden ganar la NBA: "Parece que ha llegado el momento preciso. Este año no hay demasiados equipos que tengan tres jugadores top top top, así que es una gran oportunidad para los Jazz de, si somos nosotros mismos, si mejoramos, de acabar llamando a la puerta de las Finales".
Conley ha querido dejar claro que usará el número 10 esta temporada, ya que el 11 es de Dante Exum: "Me acerqué a él para decirle que iba a cambiar mi número".
Bogdanovic, que promedió el año pasado 18 puntos y un 42.5 por ciento de acierto con los Pacers, también aterriza con ganas en Utah: "Ha sido una gran agencia libre para todos. Estoy muy emocionado de poder formar parte de esta organización y de uno de los equipos más completos de la liga en estos momentos".
Los Jazz han creado un auténtico equipazo que luchará por ganar la Conferencia Oeste frente a los dos equipos de Los Angeles.