Los jugadores de la NBA decidieron ayer continuar jugando tras boicotear la jornada del miércoles como protesta por los disparos que recibió por la espalda Jacob Blake a manos de un policía.
En la toma de las decisiones de las últimas horas ha cobrado una vital importancia el actual dueño de Charlotte Hornets, un Michael Jordan que, al contrario de lo que hizo durante su carrera como jugador, se está mojando (y mucho) en lo que a temas de justicia social se refiere en estos momentos.
Antes de la reunión, Jordan se reunión con el presidente de la Asociación de Jugadores, Chris Paul, y con Russell Westbrook, para saber cuál era su postura de inicio. Su mensaje posterior al resto de propietarios de la liga fue claro. Lo que debían hacer en esos momentos es dejar que la palabra fuera de los jugadores:
"En estos momentos tenemos que escuchar mejor que hablar".
Pese a que su equipo, Charlotte, no está presente en la burbuja, MJ participó en el meeting de los 13 propietarios de los equipos que continúan en la burbuja. Lo hizo por teléfono y su voz está resultado clave en las negociaciones.
Así la periodista Taylor Rooks, de Turner Sports, explica la frase de Michael Jordan que resume a la perfecció su actual implicación con los problemas sociales del país y con lo que están intentando conseguir los jugadores de la NBA:
"Estoy en esta llamada no como propietario, no como exjugador, sino simplemente como hombre negro".
.@TaylorRooks discusses Michael Jordan’s role on the joint call with NBA owners and players. pic.twitter.com/ovYL2lbBB1
— NBA TV (@NBATV) August 28, 2020