Jaylen Brown es uno de los últimos jugadores de la NBA que ha sufrido la enfermedad de la COVID-19. El escolta de Boston Celtics consiguió superarla a principios de este mes de octubre, llegando para los primeros partidos de temporada regular 2021/22. Se contagió el 10 de octubre, y tras una cuarentena de 10 días llegó sin problemas a la primera jornada.
Aunque tuvo un brillante encuentro inaugural alcanzando los 46 puntos en la derrota de los Celtics contra New York Knicks, su comienzo de 'Regular Season', tras cinco partidos, no ha sido el mejor de todos ni mucho menos.
El propio Brown es consciente de ello. En sus últimas declaraciones, recogidas por el medio NBC Sports de Boston, atañe su rendimiento a las secuelas que a día de hoy le siguen afectando por el coronavirus.
"Me he dado cuenta éstos últimos días", dijo Jaylen Brown. "¿Cuántos partidos he jugado hasta ahora? Sin contar el que me perdí, cuatro. Y soy consciente de que mi cuerpo no está recuperado del todo. He hablado con el personal médico sobre ello".
Un cansancio extremo
"Jugando los partidos me siento bien. No tengo ningún tipo de problema mientras estoy sobre la pista. El problema llega después. Al terminar un encuentro mi cuerpo se siente como si hubiese jugado tres. Estoy acostumbrado a que mi cuerpo responda mejor y se recupere mucho más rápido de lo que lo está haciendo. Sé que acabo de cumplir 25, pero no creo que sea tan mayor", sentenció irónicamente Brown.
JAYLEN BROWN. FATALITY!!! pic.twitter.com/pW5uvMsDeQ