La sensación de urgencia por cambiar el rumbo se ha apoderado de New York Knicks después de una temporada que ha supuesto un fracaso tan contundente como inesperado. Se las prometían muy felices en la Gran Manzana con el bloque joven que habían construido en torno a Julius Randle, pero todo el plan se desmoronó con un rendimiento pésimo del ala-pívot y una falta de garra defensiva y progresión de muchos de sus jóvenes. Ante este panorama, se hace urgente tomar decisiones drásticas y hay muchos rumores NBA en torno a posibles traspasos que atañen a los Knicks. El último de ellos se centra en Gordon Hayward, un jugador que podría desempeñar un rol clave si finalmente son capaces de hacer una oferta suculenta a Charlotte Hornets, tal y como describe nbaanalysis.net.
Si bien es cierto que, a sus 32 años, Hayward está lejos de ser el jugador que asombró en Utah, puede seguir erigiéndose en un hombre fundamental en lo que a ataque se refiere, al tener innumerables argumentos, sobre todo, en el tiro a media distancia. Capaz de generarse sus propios tiros y también abrirse atrayendo la atención de las defensas, desempeñaría un papel clave como mentor de muchos jóvenes y dotaría de experiencia y competitividad a un equipo necesitado de esas virtudes. No sería extraño que hiciera una reconversión a Sexto Hombre, asumiendo galones desde el banquillo y manteniendo un flujo anotador cuando las estrellas no están.
Noel, Forunier, Reddish y Rose serían posibles monedas de cambio
Los Knicks tienen efectivos de sobra como para dar en un traspaso ambicioso; está por ver si mantienen a Randle o buscan fichar otra estrella a cambio, pero independientemente de ello, parecen dispuestos a prescindir de buenos jugadores con tal de convencer a los Hornets para que Gordon Hayward acabe en sus filas. Nerlens Noel, Cam Reddish y Derrick Rose podrían ser eficaces monedas de cambio para traer al escolta, aunque también Evan Fournier podría entrar en la operación. Así, se guardarían en la recámara a jóvenes que podrían entrar a formar parte de un intercambio aún más ambicioso, que entregara las llaves de la franquicia a una nueva estrella en lugar de Randle.