Hacía mucho tiempo que no había un consenso tan completo en la NBA acerca de la grandeza de dos jugadores llamados a ser superestrellas. Queda toda una temporada antes de que Víctor Wembanyama y Scoot Henderson den el salto a la mejor liga del mundo a través del NBA Draft 2023, pero la exhibición que dieron ambos en el amistoso que les midió no ha dejado indiferente a nadie y ha calado tan hondo en algunas franquicias en reconstrucción, que el tanking puede ser descarado.
Y es que para equipos que no tienen serias aspiraciones competitivas, este año puede ser el idóneo para perder partidos y fiar el desarrollo competitivo del equipo a la llegada de alguna de estas dos superestrellas la próxima campaña. La lotería del Draft siempre es caprichosa, pero está claro que quedando en últimas posiciones se tienen muchas más papeletas para poder seleccionar a alguno de estos dos hombres llamados a marcar una época.
Las franquicias en reconstrucción podrían tankear de cara al NBA Draft 2023
Hay franquicias como Utah Jazz, Indiana Pacers, Oklahoma City Thunder o San Antonio Spurs que se encuentran inmersos en un claro proceso de reconstrucción y podrían no tener reparos en dar claras indicaciones internas de perder partidos. Esta es una práctica perseguida por la NBA, pero muy difícil de controlar en la práctica, por lo que la tentación de optar al reclutamiento de Víctor Wembanyama y Scoot Henderson puede ser muy alta.