Rudy Gobert va a volver esta próxima madrugada por primera vez a Salt Lake City para enfrentarse al equipo donde ha permanecido sus primeras nueva temporadas en la NBA, Utah Jazz. El pivot galo ha asegurado que su visita con Minnesota Timberwolves va a estar "cargada de emociones".
"Probablemente habrá muchas emociones, pero sólo quiero disfrutar del momento y conseguir una victoria", dijo Gobert a ESPN. "Pasé nueve años de mi vida allí y creé un montón de recuerdos, tengo un montón de relaciones muy poderosas con gente a la que quiero y me dio mucho amor a lo largo de los años. Va a ser raro entrar en el estadio e ir al vestuario de los visitantes, pero probablemente va a ser mucho amor y mucha alegría volver".
El galo ha sido 3 veces el mejor defensor del año en la NBA con los Jazz y jugó playoffs las últimas seis temporadas, siendo el mejor equipo en temporada regular en la 20/21. No lograron llegar a las Finales del Oeste ninguno de esos años y el pasado verano fue traspasado a los Wolves a cambio de cuatro primeras rondas del draft, Malik Beasley, Jarred Vanderbilt y Walkre Kessler. Un traspaso histórico.
Sueño no cumplido
"Pasar nueve años allí es obviamente algo que nunca olvidaré, pero al mismo tiempo, siempre tienes que ser consciente de que es un negocio", dijo Gobert, mandando un dardo sobre su salida y su último periodo en los Jazz: "Así es como yo lo veo. Mi sueño siempre fue traer un campeonato a Utah. Algunas personas no creían que eso pudiera suceder, y es justo. Es totalmente justo. Es parte de su trabajo hacer lo que creen que es mejor para el equipo.