El equipo decepción de la temporada 2022/23 de la NBA, al menos de la fase regular (a falta de lo que ocurra con los clasificados para playoffs en sus respectivas eliminatorias), es sin duda Dallas Mavericks. La franquicia de Texas tenía en febrero un 96% de posibilidades de clasificarse para playoffs, y finalmente se ha quedado matemáticamente fuera del 'play-in' a falta de un encuentro para terminar la Regular Season.
Muchos de los problemas de los Mavs vienen desde muy atrás. Realmente, a Luka Doncic no se le ha proporcionado una plantilla en condiciones (modificada sin éxito con la llegada de Kyrie Irving), y muchos menos un entrenador que haya dado la talla pese a las Finales de Conferencia Oeste de los playoffs de 2022. Jason Kidd, 'head coach' de Dallas, es el principal señalado del desastre absoluto de un equipo que al comienzo de temporada se le esperaba entre los cuatro primeros del Oeste.
Tras la eliminación matemática de Dallas Mavericks, y a sabiendas que su puesto peligra en estos momentos más que nunca, Kidd realizó las siguientes declaraciones: "Obviamente esta es una situación en la que no queremos estar. Pero hay que entenderlo. Simplemente no ha sido nuestra temporada. Queda aprender de lo sucedido y mejorar de cara al futuro", dijo Jason Kidd.
Por lo pronto, los Mavs tienen que empezar a trabajar ya en planear una temporada baja que debe ser perfecta para reponerse del revés de la franquicia en esta temporada 2022/23 de la NBA, donde ha quedado entre los cinco peores equipos de la Conferencia Oeste.
Doncic e Irving, los intocables
El objetivo de Dallas Mavericks tiene que pasar por renovar sea como sea a Kyrie Irving en la Agencia Libre 2023. Convencer al base para que se quede y, alrededor de él y Doncic, construir un equipo capaz de rendir y pelear por el objetivo definitivo. Todo lo demás, los Christian Wood, Tim Hardaway Jr, Dwight Powell..., debe ser considerado como 'transferible' teniendo en cuenta lo mal que ha funcionado la plantilla.