El veterano base de Golden State Warriors, Chris Paul, hizo historia al salir del banquillo por primera vez en sus 19 temporadas de carrera en la NBA. A pesar del cambio en su rol, Paul desempeñó un papel fundamental en la victoria de los Warriors por 106-95 sobre Houston Rockets el domingo.
La carrera de Chris Paul en la NBA ha estado marcada por su consistencia como titular, ya que había sido titular en 1.365 partidos, incluyendo tanto juegos de playoffs como de temporada regular. Esta hazaña lo convirtió en el jugador con la mayor cantidad de partidos consecutivos como titular desde la temporada 1970-71, según los datos de ESPN Stats & Information.
Al respecto, Paul comentó: "Es lo que tengo que hacer para ayudar a nuestro equipo a ganar. Así que si eso significa esto, si eso significa no terminar algunos partidos o lo que sea, ya sabes, si tienes la oportunidad de jugar el tiempo suficiente en tu carrera, hay cosas que van a cambiar, hay cosas que van a ser diferentes y yo estoy aquí".
Una plantilla al completo
La decisión de utilizar a Paul como sexto hombre se debió a la vuelta de Draymond Green, quien regresó a la acción después de perderse los dos primeros partidos de la temporada debido a una lesión en el tobillo. Green aportó cuatro puntos, cinco rebotes y cinco asistencias en 21 minutos en su debut en la temporada.
Paul, una de las figuras más respetadas y consumadas en la liga, aceptó su nuevo papel con humildad y se destacó desde el momento en que ingresó al juego. A pesar de no anotar en el primer cuarto, registró tres asistencias y tuvo un impacto inmediato en el juego. En el transcurso de sus 27 minutos en la cancha, acumuló ocho puntos en 3 de 8 tiros de campo, siete asistencias, cinco rebotes y un robo. Su contribución fue esencial para mantener a los Warriors en la delantera durante gran parte del partido.
Después del juego, Paul reflexionó sobre la experiencia de salir desde el banquillo: "Definitivamente fue diferente, pero al final del día es baloncesto".