El exjugador de baloncesto Marcus Slaughter enfrenta una orden de detención emitida por la justicia española debido a una presunta falsificación de pasaporte que le permitió jugar en 2015 en el Real Madrid sin ocupar plaza de extracomunitario. Este caso se reactivó recientemente, luego de que un juez decidiera abrir juicio oral para aclarar los hechos.
Durante la temporada en cuestión, el Real Madrid alineaba a Gustavo Ayón y Facundo Campazzo como jugadores extracomunitarios, y Slaughter, gracias a un pasaporte de Guinea Ecuatorial, no ocupaba esa categoría. Sin embargo, se ha alegado que dicho documento podría haber sido falsificado, lo que ha generado un conflicto legal. Entre las partes interesadas en este proceso se encuentra el FC Barcelona, que ha solicitado que, en caso de que se confirme la irregularidad, se le retiren al Real Madrid los títulos de la ACB y la Copa del Rey de 2015.
Además de Slaughter, otro exjugador, Andy Panko, también habría adquirido un pasaporte presuntamente falso. Uno de los errores que destapó el fraude fue que ambos documentos compartían el mismo número, lo que levantó sospechas. Ambos jugadores habrían pagado 35.000 euros a Ricard Nguema, un exjugador del club blanco, para obtener estos pasaportes a través de contactos en Guinea Ecuatorial.
El Barça, parte de la acusación
Las sanciones solicitadas por la Fiscalía incluyen 16 meses de prisión por falsificación documental, mientras que otras acusaciones, como la del FC Barcelona y la ACB, piden penas de hasta dos años y medio de cárcel. Además, podría haber un cargo adicional por corrupción deportiva, debido a la posible alineación indebida de Slaughter y Panko, afectando la validez de ciertos partidos de la temporada en que se beneficiaron de sus pasaportes falsificados.
Este caso ha cobrado relevancia no solo por las implicaciones deportivas, sino también porque el retraso en la emisión de la orden de detención, que ha demorado más de cuatro años, generó controversia. Lo curioso es que, durante este tiempo, Slaughter fue visto en público, incluso participando en eventos deportivos, lo que plantea interrogantes sobre la dificultad de localizarlo