Los Angeles Lakers ya conocen a su rival para la primera ronda de los playoffs: los Minnesota Timberwolves. El enfrentamiento quedó definido el domingo, tras la victoria en tiempo extra de los Clippers sobre los Warriors. Los angelinos, terceros del Oeste, se medirán a los Wolves, sextos, en una serie que se perfila exigente y llena de matices tácticos.
El entrenador JJ Redick no solo cuenta con un plantel talentoso, sino también con un recurso inesperado pero muy valioso: Luka Doncic. El esloveno, adquirido en febrero, fue el protagonista de la serie del año pasado donde sus Mavericks vencieron a Minnesota por 4-1 en las Finales del Oeste. Doncic brilló con promedios de 32.4 puntos, 9.6 rebotes, 8.2 asistencias y 2.2 robos, llevándose el premio al Jugador Más Valioso de la serie.
“Hay matices en lo que los equipos intentan hacer contra ciertos rivales”, señaló Redick, aludiendo a cómo aprovechará la experiencia de Doncic en la preparación de los Lakers. La idea es analizar tanto lo que funcionó para Dallas como lo que no resultó en otras circunstancias. En ese sentido, el cuerpo técnico también considera el antecedente de Greg St. Jean, hoy asistente de los Lakers, quien fue barrido por los Wolves en primera ronda la temporada pasada mientras estaba con los Suns.
“Minnesota es un muy buen equipo de baloncesto”, advirtió Redick. “Han jugado tan bien como cualquiera últimamente. Creo que son uno de los cuatro equipos con ofensiva y defensa top 10. Presentan muchos problemas.”
Los Timberwolves cerraron la temporada regular con marca de 49-33, apenas una victoria menos que los Lakers. Ganaron nueve de sus últimos once partidos y se posicionaron sextos. Tienen la octava mejor ofensiva (115.7 puntos por cada 100 posesiones) y la sexta mejor defensa (110.8 permitidos). Su figura, Anthony Edwards, lideró la liga en triples con 320 y promedió 27.4 puntos por partido en su quinta temporada.
Los Lakers, por su parte, han tenido varios cruces recientes con Minnesota. Se enfrentaron en pretemporada, en el primer partido del calendario oficial y luego dividieron la serie 2-2 en la fase regular. Sin embargo, solo uno de esos encuentros fue tras la llegada de Doncic a Los Ángeles, el cual ganaron 111-102 el 27 de febrero.
El equipo angelino cerró la temporada con una derrota 109-81 ante Portland, partido en el que descansaron Doncic, LeBron James y otros jugadores clave por diversas molestias físicas. Aun así, los Lakers que sí viajaron a Portland siguieron con atención el desenlace del Clippers-Warriors desde el vestuario visitante, sabiendo que ahí se definiría su destino inmediato. Al confirmarse el rival, Jarred Vanderbilt resumió el sentir del grupo con una frase simple pero contundente: “¡Vamos a Minnesota, muchachos!”
Redick planifica una semana de trabajo dosificado, aprovechando los días previos al inicio de la serie. El lunes será libre, el martes habrá práctica y una sesión de video grupal para ver el play-in entre Warriors y Grizzlies. “No se trata de darlo todo de golpe esta semana. Vamos a ir poco a poco. El martes será más sobre nosotros. El miércoles introduciremos a Minnesota”, explicó el técnico.
La postemporada está lista, y los Lakers confían en que su mezcla de talento, experiencia y planificación —con Doncic como pieza estratégica— pueda marcar la diferencia en su búsqueda por avanzar.