La próxima temporada, en la NBA habrá muchos candidatos a ganar el anillo. Uno de ellos será Dallas Mavericks. Pese al traspaso de Luka Doncic en febrero a Los Angeles Lakers, la franquicia de Texas tuvo "suerte" en la lotería del Draft, y se hizo con el pick 1 con menos del 2% de posibilidades. Gracias a ello, se eligió a Cooper Flagg, que junto a Anthony Davis liderará un ilusionante proyecto donde PJ Washington seguirá siendo esencial.
Según ha adelantado Marc Stein desde los Rumores NBA, PJ Washington renovará por 4 años y poco menos de 90 millones de dólares con los Mavs. El insider de la NBA afirma que el acuerdo se anunciará el viernes, cuando el jugador se convierta en elegible para hacer efectiva su extensión con Dallas.
La decisión no solo tiene sentido en términos económicos, sino también en la convicción que la franquicia de Texas tiene respecto al rol de PJ Washington en su nuevo proyecto competitivo. El ala-pívot promedió 14,7 puntos y 7,8 rebotes en la pasada campaña.
De concretarse, la extensión contemplaría un aumento del 20 % sobre el salario de PJ Washington para la temporada 2025-26, en la que cobrará 14,2 millones de dólares. Sin embargo, esa cláusula financiera trae consigo una limitación: en caso de firmar bajo esas condiciones, no podría ser traspasado durante los primeros 6 meses. Una regla que refuerza la lectura de que los Mavericks no solo quieren blindarlo, sino también consolidarlo como parte fundamental de su núcleo.

Dallas y la era Flagg
El movimiento se enmarca en un momento clave para la franquicia. Tras la sorprendente salida de Luka Dončić rumbo a los Lakers en febrero, Dallas se lanzó a una reestructuración que rápidamente giró alrededor de Cooper Flagg, el número uno del Draft de 2025 y considerado por muchos como el talento generacional de esta década.
Junto a Flagg, los Mavs han tejido un roster con nombres de gran peso: Anthony Davis, Klay Thompson, Dereck Lively II, Daniel Gafford, Naji Marshall, Kyrie Irving (a la espera de regresar de su lesión) y el recién incorporado D’Angelo Russell. En ese contexto, la figura de Washington adquiere aún más relevancia: es el jugador puente que conecta experiencia, consistencia y proyección a medio plazo.
El interés por Washington no es exclusivo de Dallas. Varios equipos de la liga lo tienen en la mira, conscientes de que su combinación de defensa perimetral, rebote sólido y capacidad de abrir la cancha lo convierte en un perfil muy demandado en la NBA actual. Pero los Mavericks parecen decididos a evitar cualquier tentación externa, apostando fuerte por su continuidad.