"El cielo es el límite": Los Pistons de Cunningham, ¿favoritos a ganar el Este?

Entre Cade y un Jalen Duren bestial lideraron en Philadelphia ante los Sixers la sexta victoria consecutiva de la temporada

Juan López | 10 Nov 2025 | 08:56
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Cunningham y Duren, estrellas de los Pistons.
Cunningham y Duren, estrellas de los Pistons.

Al descanso del partido del domingo en el Xfinity Mobile Arena, parecía que la racha de cinco victorias consecutivas de los Detroit Pistons estaba a punto de terminar. Los Philadelphia 76ers dominaban el encuentro con fluidez ofensiva, acierto en el tiro y energía, mientras que los visitantes, a pesar de llegar más descansados, no encontraban la manera de igualar el ritmo del equipo local.

Sin embargo, el panorama cambió por completo tras el intermedio. Liderados por un Cade Cunningham deslumbrante, que anotó 24 de sus 26 puntos en la segunda mitad y firmó un espectacular mate sobre su excompañero Andre Drummond en los minutos finales, Detroit logró imponerse 111-108 y alcanzó su mejor inicio de temporada en décadas.

“Es fácil de creer”, dijo Cunningham al ser preguntado si le sorprendía el 8-2 de su equipo apenas dos años después de un desastroso 14-68. “Incluso entonces me costaba aceptar que estuviéramos tan abajo. Ahora siento que estamos donde debemos estar. Tenemos jugadores que siempre han sabido ganar, en cualquier nivel. La NBA es dura, pero estamos encontrando nuestro camino juntos. Éramos jóvenes, pero estamos creciendo”.

Esa evolución se refleja en el propio Cunningham, quien ha confirmado su estatus como estrella tras su explosión del año pasado, cuando fue All-Star y All-NBA por primera vez y lideró a Detroit de vuelta a los playoffs. En este arranque, encabeza la liga en asistencias y sigue acumulando actuaciones sobresalientes. Llegaba al duelo con tres partidos seguidos de 30 o más puntos, pero apenas había sumado dos tantos en la primera mitad frente a Filadelfia. En la segunda, transformó su actuación con 17 puntos en el tercer cuarto, clave para remontar una desventaja de 13 puntos. Su mate sobre Drummond selló la victoria ante los 32 puntos y 7 asistencias de Tyrese Maxey, el mejor de los Sixers (6-4).

Jalen Duren también brilló con 21 puntos y 16 rebotes. “Podría hacer eso cada noche”, comentó sobre el mate de su compañero. “Sigo diciendo que es el mejor base de la NBA, así que esas jugadas son normales para él”. El pívot, que ha elevado su promedio a 19,4 puntos por encuentro, ha sido otro de los grandes motores del equipo, consolidándose como ancla defensiva con su capacidad para proteger el aro y dominar el rebote.

“Está siendo dominante”, reconoció el entrenador J.B. Bickerstaff. “Nos ayuda a proteger el aro, es clave en el pick-and-roll y se ha convertido en un gran comunicador en defensa. Está en el lugar correcto, habla, dirige… su crecimiento ha sido enorme”.

Cunningham y Duren comparten el recuerdo de aquella temporada de 14 victorias, un tiempo en el que Detroit parecía lejos de cualquier aspiración. Hoy, en cambio, despiertan como el mejor equipo del Este, solo por detrás del vigente campeón, Oklahoma City Thunder, en toda la NBA. “El límite está en el cielo”, afirmó Duren. “Si seguimos a J.B., defendemos, trabajamos y jugamos juntos, podemos llegar tan lejos como queramos”.

Cunningham, muy arriba

Cunningham, por su parte, aseguró que su confianza nunca flaqueó, ni siquiera en los momentos más duros. “Siempre supe que iba a triunfar, que haría lo necesario para conseguirlo”, explicó. “Tuve la suerte de caer en una franquicia y una ciudad con mi misma mentalidad. Ha sido un viaje increíble, con altibajos, pero es solo el comienzo. No nos conformamos con estar 8-2. Queremos algo más grande. Solo hay que seguir trabajando”.