Jonathan Kuminga ha encontrado en su inicio en Atlanta Hawks el escenario que no tuvo en Golden State Warriors. Tras pasar de titular a quedar fuera de la rotación con los de la Bahía, el alero explotó en su debut con los de Georgia y firmó su mejor actuación de la temporada. Alivio para él sin Steve Kerr.
En la victoria por 119-98 ante los Washington Wizards, Kuminga anotó 27 puntos, capturó siete rebotes, repartió cuatro asistencias y sumó dos robos en casi 24 minutos y medio sobre la pista. Fue una actuación completa, marcada por mates poderosos, aciertos desde el triple y una evidente energía en cada acción.
El congoleño entró desde el banquillo a mitad del primer cuarto y cambió el ritmo del partido de inmediato. Corrió el contraataque para machacar el aro y, en su primer tramo en pista, añadió un triple, cuatro asistencias, dos rebotes y un robo. Su impacto fue mayor del previsto, sobre todo después de que el All-Star de Atlanta, Jalen Johnson, abandonara el partido en el primer cuarto por una lesión en el flexor de la cadera y no regresara.
El técnico Quin Snyder destacó su capacidad para integrarse rápidamente en la dinámica del equipo y dejar que el juego fluyera de manera natural. Kuminga, por su parte, aseguró sentirse ilusionado por compartir pista con sus nuevos compañeros.
La llegada del alero a Atlanta se produjo en el cierre del mercado de traspasos. Los Hawks lo incorporaron junto a Buddy Hield en una operación que envió a Kristaps Porzingis a Golden State. La etapa de Porzingis en Atlanta fue breve, limitada a 17 partidos por problemas físicos y enfermedad.
Kuminga y los Warriors
Kuminga, elegido con el número 7 del draft de 2021, había perdido protagonismo en los Warriors. Tras comenzar la temporada como titular y promediar 12,1 puntos, 5,9 rebotes y 2,5 asistencias en sus minutos en cancha, fue saliendo progresivamente de la rotación hasta participar solo en siete de los últimos 38 partidos con el equipo. Finalmente, solicitó el traspaso ante la reducción de su papel.
Además, el jugador se perdió sus primeros seis partidos con Atlanta, alrededor del parón del All-Star, mientras se recuperaba de una contusión ósea en la rodilla izquierda sufrida en la recta final de su etapa en Golden State.
En su estreno con los Hawks, Kuminga dejó claro que su prioridad es el presente. Señaló que no presta atención a opiniones externas y que su objetivo es ayudar al equipo a ganar el mayor número de partidos posible. Sobre la pista, su rendimiento fue el mejor mensaje.