Nick Young, escolta de Los Ángeles Lakers, no parecía muy contento después de tener que sentarse en el banquillo por segundo partido consecutivo, esta vez para ver la derrota de los angelinos frente a New York Knicks (90-82).

“No te puedo decir qué pasa”, dijo Young a Arash Markazi, de ESPN. “Personalmente, me sentía bien para el partido. Pero no siempre depende de mi. Está en manos del entrenador”.
A Young se le preguntó entonces acerca de la relación con su entrenador, Byron Scott, a lo que respondió: “No se, no puedo decírtelo”.
Young ha estado luchando esta temporada con su tiro, que como su llamativa forma de ser, han dado al tirador de los Lakers un cuestionable resultado está temporada. Está lanzando apenas un 37.3% en tiros de campo, incluyendo un bajo 35% en tiros de dos puntos.
Sin embargo, a través de una alta dosis de triples y tiros libres, el porcentaje de Nick Young ronda la media de la liga, que no es poca cosa si tenemos en cuenta el ataque de los Lakers, el cuarto peor récord de toda la liga.
Young también se ha visto obstaculizado por una lesión de tobillo, lo que podría explicar su ausencia el domingo, aunque el jugador insiste en que estaba en forma, sano y listo para jugar.
Los Lakers podrían estar pensando a medio-largo plazo en Young, al que firmaron un contrato por cuatro años la pasada pretemporada. Con Kobe Bryant sin pisar las canchas el resto del calendario, se convierte (por defecto) en el mejor creador de tiros del equipo. Incluso con problemas en sus porcentajes los Lakers han sido mejores con Young en pista durante todo el año.