Los Oklahoma City Thunder habían atravesado las dos primeras rondas del playoff sin apenas oposición y sin conocer la derrota. Pero enfrente apareció un rival completamente distinto: los San Antonio Spurs de un gigantesco Victor Wembanyama.
El conjunto texano, que ya había derrotado a Oklahoma en tres de los cuatro enfrentamientos de temporada regular, volvió a demostrar que sabe cómo incomodar al vigente campeón. En un espectacular triunfo por 122-115 tras dos prórrogas, San Antonio se llevó el primer partido de las finales de la Conferencia Oeste y lanzó un mensaje muy serio a toda la NBA.
Wembanyama protagonizó la mejor actuación de su todavía corta carrera con una exhibición total: 41 puntos, 24 rebotes, 3 asistencias y 3 tapones en más de 48 minutos sobre la pista, la mayor carga de minutos que ha disputado como profesional. Y lejos de acusar el cansancio, el francés fue creciendo con el paso de los minutos.
El Thunder consiguió recuperar el impulso en el tramo final de la primera prórroga y parecía tener el partido bajo control, pero entonces apareció Wembanyama con una acción descomunal. Sin miedo y desde muy lejos, el francés clavó un triple decisivo en el último minuto para enviar el encuentro a una segunda prórroga y silenciar el pabellón.
En ese segundo tiempo extra ya no hubo discusión. Wembanyama dominó ambos lados de la cancha y se encargó personalmente de impedir cualquier reacción de Oklahoma. La imagen definitiva llegó con un espectacular mate con adicional sobre Chet Holmgren, su gran rival generacional, una acción que prácticamente sentenció el encuentro.
Ese mate sirvió además como respuesta perfecta al enorme tapón que Holmgren había firmado en el final del tiempo reglamentario, cuando evitó una bandeja ganadora de Wembanyama y forzó la primera prórroga.
La prórroga, decisiva
Pero ni siquiera aquella jugada pudo cambiar el desenlace. El francés cerró la victoria con otro mate y un tapón final para culminar una noche inolvidable. Después de una temporada en la que confirmó todas las expectativas que acompañaban su llegada a la NBA e incluso las superó, Wembanyama firmó ahora la actuación más impactante de su carrera.
Y de paso dejó una advertencia muy seria: la defensa del título de los Oklahoma City Thunder está oficialmente en peligro.