Jabari Parker volvió a lesionarse de gravedad en su tercera temporada en la NBA, dejando un vacío en su equipo para la segunda mitad de la temporada por segunda vez en tres temporadas. El eque fuera número 2 del Draft de 2014 tiene ya un historial médico preocupante si atendemos a que solo tiene 22 años. Pero ha aprendido a mirar el lado bueno de las cosas, y eso para él es lo más importante de la recuperación.
El alero de los Milwaukee Bucks se rompió el ligamento cruzado de la rodilla izquierda a finales del pasado mes de febrero, el mismo que dos años atrás le obligó a perderse 57 de los 82 partidos de su temporada de novato.
En una entrevista con ESPN ha reconocido que lo más duro es recuperarse emocionalmente de una noticia así, y el resto solo es trabajar pensando en positivo y en regresar a las canchas a dar lo mejor de uno mismo.
Hay que recordar que en los 51 partidos que pudo disputar este curso, sus números fueron impresionantes si los comparamos con los de las dos temporadas anteriores, llegando a promediar 20,1 puntos, 6,2 rebotes, 1 robo y 0,4 tapones en casi 34 minutos por noche.
"Me siento genial. Me digo todos los días a mí mismo que no podría estar en una situación mejor, porque voy a aprender mucho de esto, voy a ser un mejor hombre al final del día. Esto me va a fortalecer mucho mentalmente, me ayudará a afrontar situaciones adversas en el futuro".
Parker reconoce que todavía no tiene ninguna fecha concreta marcada en el calendario para regresar a las canchas, y que irá superando etapas según vaya evolucionando.