Ricky Rubio ha completado su segunda temporada en Utah Jazz y será agente libre el próximo verano. El base internacional español ha jugado a gran nivel en un equipo que ha jugado los playoffs las dos campañas. Ha sido titular indiscutible. Sin embargo, la franquicia intentó traspasarle en febrero, por lo que su continuidad a partir del próximo verano no está asegurada. De hecho, nosotros pensamos que debería cambiar de aires. Estos son los motivos:
1. Juego
Los Jazz no favorecen el mejor juego de Ricky Rubio. Es un equipo lento, aburrido, con poca imaginación. Las características de Ricky le hacen ser un jugador atractivo para otra franquicia que juegue a otra velocidad, con otro tipo de jugadores. Y no tendría que ser una franquicia ganadora, podría ser una en reconstrucción, que quisiera crear un equipo en torno a un base de las características de el de El Masnou.
2. Dinero
Obviamente, todo depende de lo que le ofrecieran los Jazz por renovar, aunque teniendo en cuenta que intentaron por todos los medios conseguir a Mike Conley en febrero, lo normal es que quieran guardarse espacio salarial para fichar a un base anotador. Ricky ha cobrado este año 14,8 millones de dólares y no sería de extrañar que alguna franquicia necesitada de un base como Phoenix Suns le ofreciera un contrato superior. Tiene 28 años y viene de jugar a gran nivel en un equipo ganador. Merece un contrato alto.
3. Respeto
Utah Jazz no se ha portado bien con Ricky. Dejó escapar varios rumores en los que se hablaba de un posible traspaso a cambio de Mike Conley en febrero. Eso le dolió. Es como si la pieza que necesitaban mover para mejorar era la suya. Como si el resto estuviera perfecto y el fuera el problema del mal rendimiento que el equipo estaba teniendo a principios de año. Ahora la sartén está en su mano. Y no le debe nada a Utah. Se irá al equipo que apuesto por él a nivel deportivo y económico.