El tremendo ejercicio de supervivencia de Philadelphia 76ers

Drummond está siendo fundamental para mantener a flote a un equipo que está jugando muchos partidos sin ninguna de sus estrellas, pero se mantiene en puestos de playoff.

Philadelphia 76ers, superviviendo sin sus estrellas. Foto: gettyimages
Philadelphia 76ers, superviviendo sin sus estrellas. Foto: gettyimages

Resulta difícil pensar en una situación más adversa de la que tiene Philadelphia 76ers en este arranque de temporada. Como si el culebrón del caso Ben Simmons y todas sus variantes no fuera suficiente rémora para un equipo que aspira al anillo, se han unido las lesiones de Tobias Harris y Joel Embiid. Cuqluier equipo que no cuente con ninguna de sus tres principales estrellas tiene todas las papeletas para hundirse en la clasificación y, en caso de que eso se prolongara en el tiempo tanto como lo está haciendo lo que ocurre en Sixers, pensar incluso ya en la temporada siguiente al ver que será inviable remontar el vuelo y tener una campaña con las garantías suficientes como para cumplir las expectativas. Pero los Sixers no están dispuestos a rendirse.

Uno de los grandes argumentos para que eso sea así es Andre Drummond. Desterrado al olvido por parte de muchos aficionados y gerentes de la liga, el robusto pívot ha recuperado su mejor versión en un rol de suplente de Embiid que no hace más que engrandecer sus virtudes. Lejos de haberse conformado con ser un jugador de banquillo y disputar poco más de 10 minutos por encuentro, Andre ha respondido a la llamada de urgencia de Doc Rivers cuando Joel no ha podido jugar, siendo un dominador enormemente consistente de la pintura. Su capacidad para rebotear es inaudita y cosecha ya tres encuentros por encima de las 20 capturas. Esto permite abrir la cancha y mejora los porcentajes de lanzamiento de jugadores como Niang, Milton o Korkmaz.

Philadelphia 76ers marcha octavo del Este con un balance de 10-8

Además, la solvencia defensiva del equipo es la gran baza de este grupo de jugadores secundarios en el que Matisse Thybulle es el capataz, mientras que la responsabilidad de ser el verso libre y quien ponga la magia en ataque recae sobre Tyrese Maxey, tremendamente inspirado. La progresión de este joven base está experimentando una aceleración impresionante con la ausencia de Simmons y pone de manifiesto que a grandes problemas, grandes soluciones. No sabemos cuánto tiempo más podrán aguantar en esta línea, pero se espera que pronto Harris y Embiid puedan ir reincorporándose. Si lo hacen con Philadelphia 76ers en una buena posición, el equipo luchará por cumplir con sus metas.

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