Hay pocas maneras mejores de comunicar algo que con un acto contundente como un fichaje. Los Angeles Lakers llevan meses dando a entender que su pretensión principal es deshacerse de Russell Westbrook y, por si quedaba alguna duda, se han encargado de disiparla con el fichaje de Patrick Beverley. Si hay un alter ego absoluto que ha amargado la vida a Russ es el base procedente de los Wolves, por lo que su llegada es la materialización de un profundo desprecio hacia él. Los rumores NBA, alentados desde TheAthletic, apuntan a que se le apartará del equipo.
La desesperación de Lebron James es tal que ha llegado a mandar un mensaje alentador y de ánimo hacia el base. Sin embargo, de puertas para adentro han ocurrido muchas cosas que han enquistado la relación y nadie cree ya en un resurgimiento milagroso de Westbrook. El interés hacia el jugador es nulo, prácticamente, y él no ha hecho ningún gesto para buscar una salida o una reducción salarial.
Los Lakers pueden hacer lo mismo que Rockets con Wall
Esto, más el fichaje de un Beverley que aportará carácter y defensa al equipo, hacen que desde Los Angeles Lakers se estén planteando seriamente apartarle totalmente de la disciplina del equipo. Algo similar a lo que hicieron los Rockets el pasado año con Wall, buscando forzar un buyout o la búsqueda de un traspaso a la baja, que les permita, al menos, ahorrarse la ficha del base. Habrá que estar atentos a los acontecimientos.