Jonathan Kuminga puso fin a un largo pulso con los Golden State Warriors al acordar un contrato de dos años y 48,5 millones de dólares, según confirmó su agente Aaron Turner a ESPN. El acuerdo incluye una opción de equipo en la segunda temporada, lo que permitirá a la franquicia —o a otro conjunto en caso de un traspaso durante el curso— negociar un nuevo contrato tras la campaña 2025-26.
El alero eligió esta fórmula en lugar de una propuesta de tres años y 75 millones, con la intención de mantener mayor control sobre su futuro inmediato. De esta manera, podrá volver al mercado como agente libre sin restricciones en 2027 o tomar decisiones clave ya el próximo verano. El entendimiento contempla que se explore su salida a partir de mediados de enero, cuando sea elegible para ser traspasado, renunciando además a su cláusula de veto de traspaso.
Las negociaciones entre la directiva encabezada por Mike Dunleavy Jr. y el entorno del jugador se prolongaron durante todo el verano. Golden State llegó a mejorar en 8 millones la oferta inicial de julio y a garantizar a Kuminga unos 15 millones más respecto a la oferta calificada de un año y 8 millones que tenía sobre la mesa. Durante el proceso, los Warriors pusieron distintas alternativas: dos años y 45 millones con opción de equipo, tres años y 75 millones con opción de equipo o tres años y 54 millones totalmente garantizados. El jugador, por su parte, buscaba una opción de jugador o un salario más alto en contratos cortos, algo que la franquicia rechazó. Finalmente, el acuerdo de 48,5 millones elevó la carga fiscal del equipo en 70 millones adicionales, situando la penalización total por impuesto de lujo en más de 80 millones.

Mientras se cerraba el contrato de Kuminga, la franquicia selló también la incorporación de Seth Curry por un año, lo que permitirá que comparta vestuario con su hermano Stephen. Golden State, que no puede superar los 15 contratos estándar sin realizar movimientos adicionales, prevé contar con él la mayor parte de la temporada. En los días previos, también habían firmado Gary Payton II, Al Horford, De’Anthony Melton y el novato Will Richard, completando así un roster de 15 jugadores de cara al inicio del campo de entrenamiento.
Durante el verano, Sacramento Kings y Phoenix Suns mostraron un fuerte interés en Kuminga. Los Suns ofrecieron un acuerdo de cuatro años y cerca de 90 millones con opción de jugador dentro de un sign-and-trade, pero los Warriors no se movieron de su posición. Tampoco aceptaron propuestas que incluían a Royce O’Neale y segundas rondas por parte de Phoenix, o a Malik Monk más una primera ronda protegida desde Sacramento.
En lo deportivo, Kuminga llegó a la negociación tras una serie de contrastes en los pasados playoffs. Ante Houston apenas participó 50 minutos en siete partidos, con cuatro ausencias por decisión técnica y un promedio de seis puntos con un 30,4% de acierto. Sin embargo, en la eliminatoria posterior contra Minnesota, sin Stephen Curry disponible, se erigió en protagonista con 20,8 puntos de media y un 54,3% de acierto, superando los 20 puntos en tres encuentros consecutivos para cerrar la serie.
Los números de Kuminga
El jugador ha sido pieza clave en el juego interior de Golden State, liderando al equipo en puntos en la pintura por partido en las dos últimas temporadas (10 en 2023-24 y 8,5 en la anterior), un aspecto crítico para una plantilla que se situó entre las peores de la liga en ese apartado. Además, figura entre los jugadores más productivos de la generación de 2021, con más de 3.000 puntos y 1.000 rebotes acumulados, y es uno de los cinco en la historia de los Warriors en superar los 3.000 puntos antes de cumplir 23 años.
Su capacidad para elevar el rendimiento cuando falta Curry también ha quedado reflejada en sus estadísticas. En partidos junto al base promedió 14,1 puntos con un 44,5% de acierto, mientras que en los diez que jugó sin él alcanzó 19,6 tantos y un 48,2% de efectividad.
Con este acuerdo, Kuminga se convierte en el tercer agente libre restringido en resolver su situación en septiembre, tras Cam Thomas con los Brooklyn Nets y Josh Giddey con los Chicago Bulls. El único que queda por definir su futuro es Quentin Grimes, de los Philadelphia 76ers. En paralelo, los Warriors han cerrado en apenas 48 horas un bloque de movimientos que define la plantilla con la que arrancarán el curso 2024-25.