El alero de los Boston Celtics asegura que está trabajando muy duro para volver lo antes posible y que tiene muchos años de baloncesto por delante.
El alero de los Boston Celtics asegura que está trabajando muy duro para volver lo antes posible y que tiene muchos años de baloncesto por delante.
La estrella de los Boston Celtics trata de dar una explicación a su gran impacto en los momentos decisivos de los partidos.
Avery Bradley regresa esta noche a Boston para enfrentarse por primera vez a los Celtics como jugador de los Detroit Pistons. El escolta de 27 años fue traspasado el pasado verano a cambio de Marcus Morris y asegura que vuelve al TD Garden sin ningún tipo de resentimiento ni malos sentimientos contra Danny Ainge o cualquier otro directivo del que fue su equipo durante sus siete primeros años en la NBA.
Al contrario que su ex compañero Isaiah Thomas, quien expresó que se sentía traicionado por los Celtics tras haber sido traspasado el pasado verano a los Cavaliers como parte del acuerdo que trajo a Kyrie Irving, Bradley no tendría ningún problema en saludar a sus antiguos compañeros, entrenadores y directivos.
"Respeto como se siente Thomas pero somos personas diferentes. Yo no tengo ningún sentimiento negativo contra los Celtics. Jugaré como contra cualquier otro equipo".
El especialista defensivo acaba contrato el próximo verano y cree que aún es pronto para pensar en su futuro.
Según Danny Ainge, ya ha pasado lo más difícil del proceso de recuperación y tendrá que afrontar un largo proceso de rehabilitación.
Philadelphia 76ers jugó el miércoles contra Washington Wizards, y anoche hizo lo propio contra Boston Celtics, afrontando así un back-to-back en el que todas las miradas estaban puestas en Joel Embiid, ya que había muchas dudas de si iba a jugar o no. Y finalmante Brett Brown y los 76ers decidieron que no lo hiciera.
Y decisivo o no, lo cierto es que la victoria cayó del lado de Boston Celtics frente a Philadelphia 76ers en un partido que se decidió en los minutos finales y en el que es posible que la presencia de Joel Embiid nos hubiera deparado un desenlace distinto.
Pero como eso es jugar a basket ficción y no sirve de nada, la realidad es que el partido se resolvió con ese 108-97 a favor de los Celtics gracias en gran parte a un brillante Kyrie Irving que con sus 36 puntos fue una pesadilla para la defensa visitante.
Brad Stevens no cree que su equipos esté mereciendo tantos reconocimientos porque entiende que todavía le falta adquirir muchos conocimientos tácticos.
Chris Forsberg reconoció que no quería devaluar lo que el ahora jugador de los Cavaliers hizo en Boston, pero su artículo le faltó al respeto al jugador.
El base está contento por la gran racha de victorias que han tenido, pero piensa que todavía les queda mucho por lograr en el futuro.
El alero de los Boston Celtics asegura que está trabajando muy duro para volver lo antes posible y que tiene muchos años de baloncesto por delante.
Según Danny Ainge, ya ha pasado lo más difícil del proceso de recuperación y tendrá que afrontar un largo proceso de rehabilitación.
La estrella de los Boston Celtics trata de dar una explicación a su gran impacto en los momentos decisivos de los partidos.
Philadelphia 76ers jugó el miércoles contra Washington Wizards, y anoche hizo lo propio contra Boston Celtics, afrontando así un back-to-back en el que todas las miradas estaban puestas en Joel Embiid, ya que había muchas dudas de si iba a jugar o no. Y finalmante Brett Brown y los 76ers decidieron que no lo hiciera.
Y decisivo o no, lo cierto es que la victoria cayó del lado de Boston Celtics frente a Philadelphia 76ers en un partido que se decidió en los minutos finales y en el que es posible que la presencia de Joel Embiid nos hubiera deparado un desenlace distinto.
Pero como eso es jugar a basket ficción y no sirve de nada, la realidad es que el partido se resolvió con ese 108-97 a favor de los Celtics gracias en gran parte a un brillante Kyrie Irving que con sus 36 puntos fue una pesadilla para la defensa visitante.
Avery Bradley regresa esta noche a Boston para enfrentarse por primera vez a los Celtics como jugador de los Detroit Pistons. El escolta de 27 años fue traspasado el pasado verano a cambio de Marcus Morris y asegura que vuelve al TD Garden sin ningún tipo de resentimiento ni malos sentimientos contra Danny Ainge o cualquier otro directivo del que fue su equipo durante sus siete primeros años en la NBA.
Al contrario que su ex compañero Isaiah Thomas, quien expresó que se sentía traicionado por los Celtics tras haber sido traspasado el pasado verano a los Cavaliers como parte del acuerdo que trajo a Kyrie Irving, Bradley no tendría ningún problema en saludar a sus antiguos compañeros, entrenadores y directivos.
"Respeto como se siente Thomas pero somos personas diferentes. Yo no tengo ningún sentimiento negativo contra los Celtics. Jugaré como contra cualquier otro equipo".
El especialista defensivo acaba contrato el próximo verano y cree que aún es pronto para pensar en su futuro.
Brad Stevens no cree que su equipos esté mereciendo tantos reconocimientos porque entiende que todavía le falta adquirir muchos conocimientos tácticos.
Chris Forsberg reconoció que no quería devaluar lo que el ahora jugador de los Cavaliers hizo en Boston, pero su artículo le faltó al respeto al jugador.
El base está contento por la gran racha de victorias que han tenido, pero piensa que todavía les queda mucho por lograr en el futuro.
Los de Brad Stevens sumaron anoche la decimosexta victoria consecutiva, y la mejor racha de la historia de la franquicia está en 19.
Los de Brad Stevens sufrieron mucho más de lo esperado en la pista de Dallas Mavericks, uno de los peores equipos de la NBA.