El entrenador de San Antonio Spurs, Gregg Popovich, ha admitido en más de una ocasión que gran parte de su éxito se debe a la buena fortuna. No es una coincidencia que la franquicia de Texas haya sido candidata al campeonato, el cual ha conquistado en hasta cinco ocasiones, cada año desde la selección de Tim Duncan en 1997 con un pick nº1 que, curiosamente, cayó en manos de los Spurs debido a la grave lesión de David Robinson la temporada anterior.
Desde que Popovich recaló en el equipo en 1996 siempre ha tenido a su disposición a un equipo de gran talento, tanto en plantilla como en cuerpo técnico. Durante once años, Brett Brown fue entrenador asistente y director de desarrollo de jugadores a las órdenes de Pops antes de dar el salto al puesto de entrenador jefe en Philadelphia, una franquicia que está inmersa en tiempos de crisis y carencia de proyecto.
Preguntado por la situación actual de la franquicia de Pensilvania, Popovich fue tajante. "Yo no duraría ni un mes allí", reconoció el entrenador de los Spurs en una entrevista para el Philadelphia Inquirer. "Sinceramente, no se quien más podría estar en Philadelphia haciendo lo que [Brown] está haciendo. Y a él le encanta entrenar a ese equipo. Es la persona más positiva que conozco."
Brown se unió a unos Sixers en plena reconstrucción en 2013 y, a pesar de las constantes decepciones recogidas por el equipo, ha admitido no arrepentirse de ello. "Siempre intento ver el lado positivo de las cosas. Está siendo difícil pero puedo ver cosas buenas en este equipo. Veo a Saric, Embiid, Noel, Okafor y Covington y en lo que se pueden convertir."
El optimismo desprendido por el técnico es digno de admiración teniendo en cuenta que los Sixers siguen sin conocer la victoria tras más de dos semanas de competición.